Impresiones sobre "Okami"

Lo vimos en Play Sataion 2 en 2007 y un año y poco más tarde en Wii. La crítica lo alabó, pero el público no pareció responder bien con las ventas en ninguna de las dos versiones. No se puede hablar de que haya muchas diferencias entre los juegos, y es que salvo en un par de detalles en el control, todo el juego es igual, pero eso no es excusa para no echarle un vistazo, si acaso algo más.

Me enteré de la existencia de Okami durante la segunda mitad del 2007, cuando sólo existía la versión de PS2, y reconozco que lo cogí muy escéptico: me lo presentaron súbitamente y el inicio, sin conocer el contexto y tras haber jugado a toda prisa los primeros minutos, me pareció bastante fantasioso y de poco futuro. Afortunadamente, un año y pico después, la reedición de Wii se trajo con algo más de ruido, y pude disfrutar con tranquilidad de la belleza y la suavidad de las instantáneas que iban llegando poco a poco a alguna revista y sobre todo internet. La primera impresión, válida esta vez, fue clara: el juego es, de entrada, bello. Ni más, ni menos. Bello.



Lo esperé con ansia durante mucho tiempo e hice un pequeño seguimiento anotando las fechas oficiales y visitando con gran frecuencia las tiendas especializadas, pero el juego parecía no llegar. Al final me decanté por comprarlo por internet, y en unos pocos días pude empezar a jugarlo. No cupo duda: Okami se levantaba más excelso a cada paso que daba. Me lo tomé con mucha calma y aun así la historia no aburría, a pesar de ser un título muy largo con muchos secretos por descubrir.

Para empezar, la aventura que nos ofrecen desde Clover Studio (y, en parte, Capcom) se cuenta con una maestría indudable. Al principio tendremos un montón de minutos de charlas y explicaciones para meternos en el papel. Somos la reencarnación lobuna de la diosa del sol de Shinto, Amaterasu, que ha de purificar el mundo de los venenos y la oscuridad que lo invaden. Hasta aquí no parace haber nada especialmente novedoso o insólito, pero ya todos sabemos que a día de hoy no hay nihil novum sub solem, así que la idea no es disfrutar del qué sino del cómo. Mucho humor engastado en un ambiente de sobriedad, un tono lingüístico muy correcto, unos personajes cercanos y sobre todo unas vistas estilo cell-shading de quitar el hipo y una ambientación clásica japonesa inundada del folclore más tradicional de ese pueblo hacen que el amor se produzca a primera vista. Por si fuera poco, los controles son suaves y Amaterasu responde muy bien a las órdenes que le damos.

Antes de tratar un poco el tema de la historia y de dar los últimos retoques al artículo, sí que sería conveniente decir que las diferencias entre PS2 y Wii son más bien nimias. Por un lado, la PS2 ofrece un control más exhaustivo que la versión de Wii, sobre todo en lo que a peleas se refiere, mas por otro lado el mando de la consola de Nintendo, cuyas capacidades han sido aprovechadas al máximo, permite un control más humano y más intuitivo, siendo ideal para utilizar el Pincel Celestial, un objeto que nos permitirá interactar con el mundo de muchísimas maneras diferentes. Personalmente no voy a valorar cuál es mejor ni peor. Decir que las peleas en Wii son más imprecisas quizás sea cierto, pero yo lo he terminado en esa máquina y tengo un sabor de boca excelente. Lo que sí creo es que, en un aparato o en otro, este juego merece la pena ser probado, a ser posible sin prisa alguna.


Otro de los puntos fuertes del juego es la historia. Lejos de ser la típica historia de planteamiento tradicional (introducción-nudo-desenlace en el estado más puro), se conforma de muchísimas historias pequeñas de la gente con que te encuentras por el camino y de las tierras que los rodean. Así, además, cada zona habitada, aunque sea por una pareja anacoreta, tendrá ciertos problemas que en otros lugares no se dan, y cada grupo y urbe tendrá sus preocupaciones y anhelos, y tú, como mano purificadora, tienes que aseurarte que no haya alma entristecida en el mundo. Esto lleva a que visites y revisites los pueblos varias veces ora recogiendo objetos olvidados con habilidades nuevas, ora completando las historias colectivas que relacionan gente de zonas diferentes. Entre todas, al final, se consigue un argumento sólido, tierno y muy gratificante.

¿Pegas? Bueno, no es un título perfecto por lo que quizás algunas partes sean un poco repetitivas. También se le acusa de tener poca dificultad (cosa que es bastante cierta), aunque son aspectos que, si bien podrían haberse mejorado, no enturbian en absoluto el valor y la decencia del título.

Conclusión

Aunque los que hayáis leído mis anteriores artículos penséis que estoy elaborando una guía de compra de juegos de Wii, no os dejéis llevar a error. Este juego (aparte de que está también para PS2 y ambos títulos son más que loables) es el de mejor calidad de los que he hablado hasta ahora. Castlevania: Judgment responde al vicio propio (aunque no da la talla ni por el forro), Etrian Odyssey es un reto bastante difícil (muy bien llevado a cabo, pero con algunos puntos que no todos toleran) y New Super Mario Bros. Wii es un juego creado con la intención de levantar muchos piques y muchas risas, muy al estilo de los Smash Bros. (es decir, que se sacrifican muchas cosas para marcarse el puntanzo en jugabilidad y diversión en multijugador). Okami es, por contra, un juego soberbio, con un estilo artístico asombroso, una historia larga y llena de momentos emotivos. Toda una aventura irrepetible. No es como muchos claman "un Twilight Princess con Link de lobo bien hecho", no. Este juego es mucho más que eso. Es casi una guía de viajes muy bien adaptada y con tanto que hacer en el ancho mundo que no termina uno de saber hasta qué punto conoce el juego. Para terminar, y no me cansaré de decirlo, es un puntazo en belleza, para muestra, un botón (y eso que el vídeo está un poco descolorido):

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